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Razones por las que es mejor un centro privado que un centro franquiciado

14 March, 2016

1. Por el trato personalizado: Uno de los principales inconvenientes para el paciente al acudir a una clínica del seguro o franquicia es la alta rotación de personal  que se producen en estos centros. Para el paciente es muy importante que en el centro en el que se trata conozcan su caso profundamente y para ello es imprescindible que siempre le atiendan las mismas personas. 2. Por el nivel de formación de los doctores: Debido a la gran proliferación de dentistas como consecuencia de la apertura de universidades privadas, la odontología está masificada. Antes los dentistas recién licenciados eran contratados en clínicas privadas y en éstas iban adquieriendo experiencia poco a poco antes de tratar a pacientes avanzados. Actualmente los alumnos recién salidos son contratados por mutuas y franquicias que les exigen trabajar siguiendo protocolos muy estrictos en cuanto a rendimientos económicos , tiempos máximos de tratamiento o materiales utilizados. Esta forma de trabajar crea hábitos en el dentista joven que acaba por entender la profesión como una cuestión de márgenes económicos y así, mide su agenda en función de cuántos dientes va a extraer, implantes colocar o piezas endodonciar ya que de la cantidad de estos tratamientos tan agresivos depende su nómina a final de mes. 3. Por el compone

18 August, 2015

Todos sabemos lo importante que es tener una buena higiene bucal, porque cuando la descuidamos nos juega malas pasadas, como en el caso de que ese dolor de muelas te fastidie lo que parecía un maravilloso día de verano en la playa.

Y encima todo esto llega en el momento menos esperado, como siempre, cuando no tienes a tu dentista cerca y tienes que mentalizarte con que no vas a tener la oportunidad de solucionar tu problema hasta que vuelvas a casa y puedas visitar a tu dentista para decidir si con un empaste está todo solucionado o, por el contrario, necesitas una endodoncia.

Pongámonos en situación: imagínate que estás disfrutando de unas más que merecidas vacaciones en compañía de toda tu familia en la playa…

Agua, sol, arena, buena compañía, una maravillosa bebida helada, vamos, lo mínimo que se le puede exigir a un día de playa.

Cuando al fin has conseguido desconectar de la rutina diaria y de todos tus problemas, que ya solucionarás a la vuelta, va y empiezas a sentir ese dolor que empiezas a teme